En el 5to aniversario de su partida, comparto tu sentir, Nayib. Ambos hemos perdido a nuestros padres, hombres llenos de sabiduría y con gran amor por el pueblo salvadoreño.
Que los consejos de Don Armando sigan guiando cada uno de tus pasos.
Parece mentira que hace 5 años te fuiste papá.
Te extraño tanto...
Algún día te veré de nuevo, primero Dios.